13Mar2018

La República de Cuba está organizada en quince provincias y un municipio especial con La Habana como capital y ciudad más poblada. Colinda, al norte, con el estado estadounidense de Florida y con las Bahamas, al oeste con México y al sur con las Islas Caimán y Jamaica. Al sudeste de Cuba, se encuentra la isla de La Española.

Las tímidas reformas que está llevando a cabo el Gobierno cubano dibujan un panorama de enorme interés para las empresas españolas. En el caso del sector turístico español, que ya tiene una presencia predominante en la isla, se abren nuevas oportunidades, ya que el país necesita aumentar su capacidad hotelera para incrementar su número de visitantes, que asciende a algo más de tres millones de personas al año y podría triplicarse a medio plazo.

Es prioritario además el desarrollo de todos aquellos sectores vinculados al turismo, como los equipamientos y los suministros, así como los servicios complementarios como parques temáticos o campos de golf.

En el ámbito de la construcción, además de la de hoteles, la edificación de viviendas es otra de las prioridades, así como las infraestructuras de transporte, como ferrocarriles o carreteras. Además, el Gobierno cubano ha mostrado un enorme interés en desarrollar su sistema de puertos, especialmente el de Mariel, para volver a tener una posición privilegiada en el Caribe.

En la lista de inversiones estratégicas figuran también las energías renovables para reducir su alta dependencia del petróleo. Ya se han puesto en marcha los primeros proyectos de energía eólica y solar, que despertaron gran interés entre las empresas españolas que el pasado mes de mayo participaron en La Habana en el XXI Sesión del Comité de Cooperación Empresarial que la Cámara de España organizó en colaboración con la Cámara de Comercio de Cuba.

El sector alimentario es otra de las áreas de interés, ya que el país quiere relanzar su industria local para reducir la fuerte dependencia del exterior. En la actualidad, Cuba importa aproximadamente el 70% de los alimentos que consume.

Para la industria española se presentan oportunidades identificadas por el Gobierno cubano en sectores como la transformación de harina, los lácteos, la confitería, o los frutos secos y tropicales. Además, existen dos centros de investigación alimentaria muy interesados colaborar con otros españoles. El potencial para los productos agroalimentarios españoles es, por tanto, muy importante en los próximos años, no solo por el crecimiento esperado de la población cubana en paralelo al proceso de apertura que se está iniciando, sino para el aprovisionamiento de una planta hotelera que acoge ahora a unos tres millones de turistas y aumentarán sustancialmente.

España, un buen modelo

Recientemente, el nuevo embajador de Cuba en España, Gustavo Machín, se reunió en la sede de la Cámara de España con el presidente del Comité Hispano-cubano, Jaime García- Legaz. Machín aseguró que la voluntad del Gobierno de su país es que España participe en la apertura de la economía cubana desde el punto de vista comercial, inversor y de la cooperación. En ese sentido, explicó además que su país tiene mucho interés por aprender cómo otros países hicieron las transformaciones que ellos están llevando a cabo ahora y España es un buen modelo.

No obstante, la Cámara de España considera que  la incorporación de Cuba al mercado global será progresiva, dependiendo en gran medida del avance en el levantamiento del embargo comercial y de inversiones por parte de Estados Unidos. Además, la apertura de la economía cubana exige ejecutar una serie de reformas de gran calado, como la eliminación del doble tipo de cambio, que llevarán su tiempo. El proceso solo se está iniciando y no es fácil aventurar cuando puede concluir.

Para el presidente español del Comité hispano-cubano, Jaime García-Legaz, las tareas principales del Comité Bilateral en esta nueva etapa son: reactivar las visitas institucionales de carácter bilateral y al más alto nivel; buscar un marco estable en la relación desde el punto de vista financiero, tratando de asegurar la cobertura de los seguros de crédito a la exportación; impulsar la utilización del Fondo de Contravalor en moneda local, dotado con 450 millones de dólares;, alentar nuevas inversiones en el ámbito turístico, tanto en  construcción como en desarrollo inmobiliario, e identificar nuevos proyectos de inversión, como los ya aprobados para empresas españolas en la Zona Especial Mariel, para los que Cofides cuenta con una línea especial de financiación.

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