Todas las empresas de un modo u otro innovan, ya que su competitividad y continuidad dependen de ello. No obstante, pocas empresas son conscientes de lo que hacen: estudios recientes del Instituto Nacional de Estadística han desvelado que sólo aproximadamente un tercio de las empresas declaran ser innovadoras de una manera consciente, esto quiere decir que existe un gran porcentaje de empresas que podrían estar haciendo uso de la llamada innovación oculta.

La innovación está presente en nuestro día a día. Las empresas hacen referencia a su capacidad de innovación, a sus productos innovadores... En la publicidad es cada vez más frecuente que se ponga de relieve la innovación que reside en los productos que anuncia, siendo también habitual encontrar referencias a la innovación en los servicios públicos.

Por lo extendido del término “innovación” es importante tener en cuenta que se pueden distinguir dos acepciones diferentes:

  • La innovación, como proceso por el que se transforma una idea en un producto o servicio novedoso en el mercado, o por el que se incorpora un novedoso proceso de fabricación o nuevos métodos de organización o de comercialización en la empresa (capacidad de innovación de la empresa).
  • La innovación, como la actividad por la cual resultados derivados de la investigación y el desarrollo (conocimientos, prototipos) son lanzados hacia el mercado en forma de nuevos productos, servicios o bien son transformados en nuevos procesos en la empresa (I+D+i)

La innovación como todo proceso empresarial puede ser gestionado y controlado, siendo éste el máximo exponente de consciencia y control sobre la innovación. Entre las dos situaciones extremas descritas (innovación oculta y gestión del proceso de innovación), existen situaciones diversas en las que las empresas son conscientes de que innovan pero sin tener control sobre ello, es decir, acometen innovaciones generalmente de modo puntual o si es de forma habitual conducidos por demandas de clientes o del mercado sin anticipación a dichas demandas.

proceso de innovacion

  • Tipos de innovación

    A menudo se asocia la innovación con una actividad relacionada con la creatividad, el azar o la inspiración de un momento. Pero estos elementos, que pueden ser importantes para que se dé el proceso de innovación, son sólo algunos de los componentes que intervienen en dicho proceso.

  • Gestión de Proyectos de I+D+I y normativa

    La competitividad y el desarrollo sostenible de las organizaciones pasa por la incorporación de la actividad de I+D y la innovación tanto en su estrategia como en el día a día.

  • Procesos eco-eficientes

    Entendemos por procesos eco-eficientes todos aquellos orientados a asegurar un uso sostenible, eficiente y optimizado de los recursos energéticos y las materias primas, y a disminuir al máximo los residuos y emisiones generados en el proceso de producción de un determinado producto o de prestación de un servicio.

  • Eco-gestión: Sectores más atractivos en eco-innovación

    Los criterios de innovación medioambiental pueden ser también aplicados en las sistemáticas de gestión de la empresa, abarcando aspectos como la definición de los sistemas de tratamiento de residuos, los criterios de diseño de producto, la negociación de las relaciones con los proveedores, el desarrollo de nuevas habilidades en los recursos humanos, la definición estratégica de la tecnología de la empresa y sus procesos productivos o el desarrollo de nuevas relaciones con los clientes