• La previsión se mantiene en un crecimiento del 2,8% para el conjunto de 2016
  • La resolución de las incertidumbres que afronta la economía, clave para un crecimiento sólido

Madrid, 26/05/2016. El crecimiento de la economía española durante el primer trimestre de 2016 fue del 3,4% interanual, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), apenas una décima inferior al registrado en el trimestre anterior (3,5% en diciembre).

Nuestra actividad mantiene así la fortaleza de anteriores trimestres, con un ritmo de crecimiento que duplica ampliamente al correspondiente a la zona euro que, según estimaciones de Eurostat, alcanzó el 1,5% durante este periodo.

Esta evolución tan favorable de la economía española, además, se produce a pesar del entorno de incertidumbre política en el que está inmersa.

Perspectivas

La Cámara de Comercio de España considera que, durante los próximos trimestres, el crecimiento español será considerablemente superior a la media de los principales países europeos, aunque con tendencia a cierta moderación, sobre todo en los compases finales del año. En todo caso, el crecimiento interanual durante el segundo trimestre de 2016 permanecería en el entorno del 3%.

El desempeño de la economía en el conjunto de 2016 estará indefectiblemente asociado a la evolución de una serie de factores internos y externos de gran relevancia. A saber, la incertidumbre política interna, la necesidad de seguir con la senda de consolidación presupuestaria marcada por los compromisos asumidos con la Unión Europea (UE), el resultado del referéndum para la salida del Reino Unido de la UE o el devenir de las elecciones en los Estados Unidos. Los dos últimos aspectos podrían tener un efecto significativo en el crecimiento de la economía mundial y, por ende, de la española.

En este contexto, la Cámara de Comercio de España mantiene su previsión de crecimiento para el conjunto del año, que se situaría en el entorno del 2,8%, siempre que las incertidumbres detalladas se resuelvan paulatinamente.

En el ámbito interno, resulta indispensable que, tras las próximas Elecciones Generales de finales de junio, se reinstaure la necesaria estabilidad política, social e institucional, que facilite la actividad económica y aporte confianza a los distintos agentes.

España necesita acuerdos que conciten el consenso mayoritario, en ámbitos clave para nuestro modelo de crecimiento futuro a largo plazo, como son la competitividad y la internacionalización empresarial, la productividad, la consolidación fiscal, la formación o el empleo.

Por ello, el nuevo ejecutivo tendría que comprometerse firmemente a afrontar las reformas estructurales que necesita nuestra economía. Sin olvidar que, en este marco, la sociedad debe ser consciente de la significativa e irremplazable importancia de la empresa y el empresario en la estabilidad, la creación de riqueza y el bienestar colectivo.

Las fuentes del crecimiento

Como ha venido ocurriendo en los últimos trimestres, la base del dinamismo de la economía española sigue siendo la demanda nacional, si bien su importancia se ha reducido levemente, hasta llegar a aportar 3,8 puntos al crecimiento del PIB (en el trimestre anterior su contribución fue de 4,1 puntos).

Dentro de esta evolución hay que destacar la ligera aceleración del consumo privado (3,7% interanual, dos décimas superior al trimestre previo), mientras que el consumo público se ha moderado en el período (2,6% interanual en el primer trimestre de 2016, frente al 3,7% alcanzado durante el trimestre anterior). La formación bruta de capital fijo ha moderado asimismo su dinamismo (crecimiento del 5,2% en este primer trimestre, frente al 6,4% del cuarto de 2015).

La contención de la inversión y el consumo público ha tenido un efecto directo en las importaciones, que se han desacelerado en mayor medida que las exportaciones, reduciendo así la aportación negativa de la demanda externa. Todo ello en un contexto de ralentización de la economía mundial, de momento sin impacto destacado en la capacidad de las empresas españolas para mantener cuota de mercado exterior.

El empleo se sigue beneficiando del dinamismo mostrado por la economía. Durante el primer trimestre el crecimiento del empleo se aceleró ligeramente respecto al registrado en el trimestre precedente (3,2% interanual en el primero de 2016 frente al 3,0% del último de 2015). En concreto, durante este periodo se han generado 533.000 puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo.

Por último, destacar la negativa evolución de los precios, con un deflactor implícito del PIB del -0,2% en el trimestre.

Aquí puedes ver el vídeo de Raúl Mínguez, director del Servicio de Estudios de Cámara de España, valorando los resultados del PIB I Trimestre de 2016