Los participantes durante la mesa de debate "Gobernanza y alianzas para un turismo sostenible"

Madrid, 10/04/2026.- La sostenibilidad se consolida como una palanca estratégica para la eficiencia, competitividad y resiliencia del sector turístico, especialmente en un contexto internacional marcado por la guerra en Oriente Medio, que ha tensionado los mercados energéticos y alterado los flujos turísticos.

Es una de las principales conclusiones de la mesa de debate “Gobernanza y alianzas para un turismo sostenible”, celebrada en el marco de la Comisión de Turismo de la Cámara de Comercio de España, después de su cancelación en la “COP de Belén” el pasado noviembre, por un incendio en las instalaciones del evento.

La sesión reunió a Virginia Fernández Trapa, coordinadora del programa Climate Action and Circularity de ONU Turismo; Luis Cabrera, presidente de ANESE; Paloma Zapata, CEO de Sustainable Travel International; y Maite Masià, miembro del proyecto LIFE ECOadapt de la Cámara de Comercio de Barcelona, además de a los integrantes de la Comisión de Turismo, encabezada por su presidente, Juan Ignacio Pardo.

Durante el debate, los ponentes coincidieron en que la actual inestabilidad geoestratégica, ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad del sector ante la volatilidad de los costes energéticos, constatando la necesidad de seguir impulsando la eficiencia, la electrificación y las energías renovables para reducir la exposición al riesgo.

Los participantes subrayaron que la sostenibilidad debe traducirse en ventajas competitivas tangibles: reducción de costes operativos, mejora en la productividad, mayor resiliencia frente a shocks externos, y fortalecimiento de la reputación de los destinos. “El turismo debe integrar plenamente la sostenibilidad. Es una condición imprescindible para garantizar la competitividad, la resiliencia y la calidad de nuestros destinos en el medio y largo plazo”, afirmó Juan Ignacio Pardo.

La necesidad de una gobernanza inclusiva, que incorpore a las comunidades locales y a toda la cadena de valor, ocupó también un lugar central en el debate. “Lo que no se mide no se puede gestionar”, recordó Paloma Zapata, quien recalcó que la sostenibilidad no debe verse como un coste, sino como una estrategia de gestión de riesgos y creación de valor. Zapata presentó nuevas herramientas basadas en inteligencia artificial capaces de estimar la huella de carbono de itinerarios turísticos y proponer optimizaciones operativas.

En esta línea, Virginia Fernández Trapa apuntó a la evolución del sector desde la sostenibilidad hacia enfoques regenerativos, que no solo minimizan impactos, sino que contribuyen a restaurar los destinos y a fortalecer sus comunidades. “Las energías renovables aportan resiliencia y reducción de riesgos, y la riqueza generada debe revertir en el territorio”, señaló. La representante de ONU Turismo también destacó experiencias pioneras en alianzas público-privadas para implantar de forma efectiva la adaptación climática y avanzar en descarbonización.

Por su parte, Luis Cabrera recordó que el turismo concentra entre el 8% y el 10% de las emisiones globales, y defendió el papel de las empresas de servicios energéticos para acelerar la transición. Subrayó la importancia de la rehabilitación de activos, la electrificación de la demanda y la implantación de los Certificados de Ahorro Energético (CAE), como mecanismo para movilizar inversión, reducir consumos y medir resultados.

Asimismo, Maite Masià expuso cómo el proyecto LIFE eCOadapt50 trabaja en estrategias de adaptación climática de largo plazo en Cataluña, integrando a administraciones, empresas y actores locales. “El turismo forma parte de un ecosistema territorial. Gestionar el agua, las temperaturas y los flujos de visitantes reduce la presión ambiental y social”, afirmó. Masià destacó además el papel tractor de los Certificados de Ahorro Energético (CAE), la rehabilitación energética y la electrificación como vectores inmediatos de ahorro y reducción de emisiones, y señaló que los CAE siguen infrautilizados y se debe escalar su impacto.

El encuentro permitió analizar cómo avanzar hacia modelos turísticos más sostenibles, resilientes y regenerativos, poniendo de relieve que la coyuntura internacional obliga a reforzar la preparación del sector ante riesgos futuros. “La sostenibilidad es resiliencia y es economía. En un entorno incierto, constituye la mejor póliza de estabilidad y de futuro para el turismo español”, concluyó Pardo.

La Comisión de Turismo de la Cámara de Comercio de España impulsa el diálogo público privado y la coordinación con las Cámaras territoriales y el tejido empresarial para promover la competitividad del sector a través de la sostenibilidad, la innovación y la calidad de destino.