• El mercado laboral mantuvo una evolución positiva en el segundo trimestre, impulsado principalmente por el sector servicios, favorecido por la estacionalidad propia de esta época del año.

  • La Cámara de España prevé la creación de 360.000 empleos en el conjunto de 2026, situándose la tasa de paro en el 9,8%.

  • Los retos del mercado laboral pasan por la mejora de la productividad y de la competitividad empresarial, asociadas a la capacitación digital de los trabajadores y un mayor ajuste entre la formación y las necesidades reales del mercado laboral.

Madrid, 28/07/26. Según la Encuesta de Población Activa (EPA) correspondiente al segundo trimestre del año, el número de ocupados se situó en 22.779.000 personas. Esta cifra supone una variación trimestral del 2,2% (+486.000 personas) y un aumento interanual del 2,3% (+510.200 personas). Una vez corregidos los efectos estacionales, la ocupación se incrementó un 0,5% con respecto al trimestre anterior.

En la comparación con el trimestre precedente, el comportamiento de la ocupación vino explicado principalmente por el sector privado, que registró un crecimiento del empleo de 501.600 puestos de trabajo, mientras que el empleo público presentó una disminución de 15.600 empleos. En términos interanuales, el avance de la ocupación se concentró sobre todo en el sector privado, con 385.300 ocupados más, frente a 125.000 en el sector público.

Por ramas de actividad, el mayor aumento trimestral correspondió al sector servicios (+394.000 ocupados), seguido de construcción (+60.000) e industria (+38.200), disminuyendo en agricultura (-6.200 ocupados), de acuerdo con la clasificación CNAE-2009.

El empleo asalariado creció en 529.200 puestos de trabajo en relación con el trimestre anterior (+2,8%). Este comportamiento respondió, principalmente, al incremento del empleo indefinido (+386.900), por su parte el empleo temporal se incrementó en 142.300 personas. El trabajo por cuenta propia anotó un descenso trimestral del -1,3% (-42.900 personas). En comparación con el segundo trimestre del año anterior, el empleo asalariado avanzó un 3,2%, mientras que el trabajo autónomo retrocedió un -3,0%.

De forma paralela, la población activa se incrementó en 272.700 personas durante el segundo trimestre (+1,1%), hasta alcanzar las 25.274.300 personas. Frente al mismo periodo del año anterior, el aumento fue del 1,8% (+452.500 personas).

El número de inactivos disminuyó hasta situarse en 17.352.100 personas, lo que representa una disminución trimestral del -0,7% y un incremento del 0,7% respecto al mismo trimestre del año anterior.

En lo relativo a las personas en situación de desempleo, el número de parados disminuyó frente al trimestre anterior (-7,9%), alcanzando las 2.495.300 personas. En tasa interanual el desempleo descendió en 57.800 personas (-2,3%). Como resultado, la tasa de paro se situó en el 9,9%; 0,4 puntos porcentuales por debajo de la registrada un año antes. En términos desestacionalizados, el paro disminuyó también un -0,4% en el último trimestre.

 

Perspectivas y recomendaciones de la Cámara de España

Los resultados de la EPA del segundo trimestre de 2026 reflejan un mercado laboral que continúa mostrando capacidad de creación de empleo, en este caso favorecido por la estacionalidad propia de esta época del año, caracterizada por el dinamismo de las actividades vinculadas al turismo y la hostelería. Los datos observados para el periodo de abril-junio confirman una tendencia coherente con una economía que sigue creciendo, aunque a tasas algo más moderadas que en trimestres anteriores. Según las Previsiones Económicas de la Cámara de Comercio de España, la ocupación se incrementaría un 1,6% durante el año 2026, lo que supondría la creación de cerca de 360.000 nuevos puestos de trabajo, y un mantenimiento de la tasa de paro por debajo del 9,8% de la población activa.

El entorno internacional continúa mostrando elevados niveles de incertidumbre. Aunque persisten las tensiones en el Estrecho de Ormuz, con impacto en la volatilidad de los mercados energéticos y de materias primas, el incremento de los precios del petróleo y del gas natural no ha sido tan intenso como el que se preveía, lo que ha atenuado el posible efecto negativo en el crecimiento económico.

Sin embargo, en un contexto macroeconómico como el actual, en el que la UE sigue careciendo de dinamismo, los desafíos de la economía española para incrementar su competitividad y la creación de empleo cobran especial relevancia. El objetivo ya no debe limitarse únicamente a la generación de nuevos puestos de trabajo, sino orientarse también a la mejora de la productividad mediante la incorporación de las nuevas tecnologías y de la inteligencia artificial. En ese sentido, sería necesario avanzar en el refuerzo de las competencias digitales de los trabajadores y facilitar la difusión de estas nuevas herramientas en el tejido empresarial, con especial atención a las pymes.

Asimismo, persisten algunos condicionantes estructurales que limitan la capacidad de crecimiento del empleo e incrementan los costes laborales, como las dificultades para cubrir determinados puestos o perfiles profesionales y el aumento del absentismo laboral en los últimos años. Todo ello pone de manifiesto la importancia de mejorar el ajuste entre oferta formativa y necesidades reales del mercado laboral, así como de analizar los factores que están condicionando la incidencia de las ausencias laborales.

Para hacer frente a estos desafíos, es necesario avanzar en una mejor conexión entre la formación y las necesidades de las empresas, así como facilitar la incorporación de trabajadores a aquellos sectores donde existe escasez de mano de obra. Al mismo tiempo, conviene favorecer la inversión y el crecimiento empresarial mediante una mayor seguridad jurídica, una reducción de las cargas administrativas y un marco de contratación más ágil y con menores costes asociados.