El empleo hay que salir a buscarlo, no te va a llegar a tu casa si te quedas parado. Inténtalo por distintas vías al mismo tiempo.

¿Dónde puedes buscar empleo?

Hay una gran variedad de organismos públicos y privados que se sitúan entre tus expectativas y el mercado de trabajo: la prensa generalista y especializada, las empresas de trabajo temporal, los Servicios Públicos de Empleo y bolsas de trabajo de diferentes asociaciones. 

Como sabes, hoy día Internet es una herramienta fundamental para la búsqueda de empleo y la obtención de información relacionada con el trabajo. 

  • Puedes buscar direcciones web de páginas que ofrecen empleo: podrás contestar a las ofertas que te interesen y dejar tu curriculum gratuitamente para que te avisen. Direcciones web de empresas de tu sector: podrás obtener información actualizada sobre ellas y acceder a sus bolsas de trabajo. Direcciones web de organismos públicos y privados relacionados con la búsqueda de empleo y directorios de empresas.
  • Además, también tienes empresas de selección de personal. Son algo muy similar a las Empresas de Trabajo Temporal: tú les mandas tu curriculum y ellas llamarán a aquellos candidatos cuyo perfil coincida con los trabajadores que necesitan las empresas clientes.  Agencias de colocación; son empresas privadas que están autorizadas para actuar de intermediarias en el mercado de trabajo. Tú te pones en contacto con ellas mandándoles tu curriculum o bien solicitando una entrevista. Ellas te incluirán en su fichero de candidatos y te avisarán en caso de que surjan ofertas interesantes para ti.
  • Y mucho más: Oficinas de Información Juvenil, Servicios de Asesoramiento y Orientación organizados por los Ayuntamientos,  Sindicatos y otros organismos, academias, asociaciones juveniles y Colegios profesionales.

Hay algunas actividades que puedes hacer.

  • Realiza una lista de todos los periódicos, páginas web y publicaciones de cualquier tipo que conozcas (antes de nada investiga un poco) en las que puedan aparecer anuncios de trabajo. Puedes señalar datos como: dónde conseguirlos, si son gratuitas o no, quién los publica,  periodicidad, etc.
  • Guarda algunos anuncios y ofertas de trabajo que hayas visto en esas publicaciones, sobre todo, selecciona aquellos que te parezcan interesantes y accesibles a tus posibilidades. De ellos extraerás información que te ayudará a seguir buscando: tipos de empresa que ofrecen empleo, tipo de contrato y otras condiciones de trabajo, qué están pidiendo a los candidatos (idiomas, movilidad, etc), ubicación de la empresa (en tu localidad, cerca, lejos, etc). Con esa información podrás afinar tu búsqueda.
  • Lleva un control de los CV que envías para poder hacer un seguimiento.

¿Conoces tu empleabilidad?

¿Qué tienes que considerar para medir tu empleabilidad? Un empleo tiene que satisfacer tus necesidades económicas, de promoción y de desarrollo. Además también está asociada a una serie de conocimientos, habilidades, valores y comportamientos que son los que te permiten alcanzar tus objetivos personales.

Los atributos que forman parte de tu empleabilidad son los siguientes:

  • Tus actitudes para acceder al puesto de trabajo: motivación, integridad, iniciativa, responsabilidad y capacidad para responder a los cambios. Lo más importante el deseo y la voluntad de avanzar profesionalmente y de invertir esfuerzos en tu autodesarrollo.
  • La seguridad y competencia emocional con tu propio plan de carrera. Es necesario que la motivación vaya acompañada de un conjunto de habilidades clave relacionadas con la interacción con los demás: habilidades interpersonales, seguridad y autoconfianza, originalidad e intuición y espíritu emprendedor.
  • La inteligencia práctica o habilidades para la solución de problemas: habilidades de comunicación, capacidad analítica y de solución de problemas, uso de tecnologías de la información, razonamiento verbal y numérico.
  • Y por último el conocimiento del entorno: orientación al cliente, trabajo en equipo, conocimiento del negocio, orientación a resultados, orientación a calidad, capacidad de autogestión, capacidad de aprendizaje continuo.

¿Y cómo puedes potenciar tu empleabilidad?

Hay que tener en cuenta que las empresas no sólo van a examinar tus conocimientos teóricos, sino que van a buscar en ti a esa persona adaptable a las necesidades de su empresa. Por ello, un mejor conocimiento de ti mismo puede ayudarte a tomar buenas decisiones sobre tu incorporación al mercado laboral y sobre tus proyectos de vida profesional y personal.
 
Nadie es perfecto, no podemos pretender convertirnos en clones de los modelos. La mejor manera de desarrollar tu potencial es siendo tu mismo, lo que no quiere decir que no tengas que esforzarte en cambiar actitudes o comportamientos mejorables. Además, no hay que pasar por alto que un proceso de selección no va a ser nunca igual que el otro, por lo que para una empresa uno es un modelo perfecto, para otra no lo es tanto.

No te desanimes en la búsqueda de un empleo, tienes que recordar que la consecución de un empleo no es más que el encuentro entre las competencias desarrolladas por ti hasta ese momento, con las circunstancias del entorno de empleo que te rodea. 

Si el proyecto de empleabilidad es un proceso de aprendizaje permanente y de mejora de la capacidad de adaptación a circunstancias cambiantes, el planteamiento laboral exige de nosotros un doble esfuerzo, Identificar y definir nuestro perfil profesional y definir una estrategia personal considerando el empleo como una empresa propia (sea autoempleo o empleo por cuenta ajena)

Para identificar nuestro perfil debemos reflexionar sobre aquellas actividades que nos gusta realizar; las experiencias de trabajo, remuneradas o no, que hayamos realizado en la vida y la importancia que le demos a cada una; las razones por las que buscamos un empleo; las circunstancias o situaciones que no deseamos admitir en el desarrollo del trabajo.

Tu proyecto profesional se basa en la puesta en relación entre tu perfil profesional y las posibilidades de empleo que existen. La reflexión sobre la necesidad de formación adicional, cualidades personales a desarrollar o mejorar y experiencia profesional adicional a adquirir, se convierte en el elemento fundamental de tu plan de acción.

¿Cómo hacer un buen currículum?

El objetivo del currículum vitae es darse a conocer, es nuestra tarjeta de presentación con la que trataremos de  pasar una primera selección y conseguir una entrevista. Es un resumen ordenado de tus estudios y tus experiencias profesionales que debe contener la información necesaria para conocer tus características profesionales.

Seguramente a estas alturas estarás ya cansado de leer páginas web plagadas de consejos sobre cómo escribir tu currículo, y a pesar de ello sigues sin sentirte seguro de cómo enfocar la elaboración de ese documento tan importante para encontrar el trabajo que quieres.
¿Debe tener 2 o 3 hojas?¿debo poner una fotografía?¿utilizo colores llamativos?¿describo toda mi experiencia o solo las más recientes?.... En algunos sitios te recomendarán una cosa y en otros justo la contraria, pero entonces, ¿a quién hago caso? No te preocupes, es una sensación normal a la que tarde o temprano todos nos enfrentamos.

Desde aquí vamos a intentar darte una serie de pautas para hacer un buen currículo, pero a diferencia de otros sitios no vamos a centrarnos en la forma sino en el fondo:

  • Tener claro el objetivo que persigues: que la persona que lo lea sienta la curiosidad de saber más de ti y quiera conocerte en persona a través de una entrevista.
  • Adaptar el currículo para cada oferta de trabajo: es sorprendente que aún hoy en día mucha gente tenga un único currículo que entrega indiscriminadamente a cualquier persona o empresa que se le pone por delante. De esta forma, es muy difícil generar interés ¿No será mejor personalizar nuestro cv a cada oferta en particular? 
  • Potenciar la experiencia laboral sobre la Formación si cuentas con experiencia en un puesto similar al que demandas destacando en primer lugar aquellos trabajos o estudios más relacionados con cada anuncio de trabajo. Potenciar la formación sobre la experiencia, en caso contrario, y señalando prioritariamente la formación más relacionada con ese trabajo al que aspiras para de esta forma atraer más la atención.
  • Conocer lo mejor posible a nuestro interlocutor: aunque no siempre es fácil, llegar a saber quién leerá nuestro currículo puede ayudarnos a la hora de definir qué contenidos e incluso qué formatos utilizar. Hoy en día es más sencillo con herramientas como las redes sociales.
  • Enfocar tu experiencia de manera positiva con expresiones de acción como crear, mejorar, activar, motivar, etc.

Una carta de presentación para acompañar el Curriculum te servirá para “Vender” la idea de que “ te necesitan”, llamar la atención, suscitar el interés de la persona que va a recibir tu candidatura y para destacar los datos más importantes tu currículum,  que hacen de ti un candidato idóneo para ese puesto.