¿Por qué acudir al arbitraje?

  • Solución especializada en la materia objeto de tu conflicto.

El sistema arbitral propicia  una solución de mas calidad, tanto jurídica como económica, proporcionando a las partes una respuesta  especializada que no puede ser abordada por el sistema judicial. Los árbitros son profesionales del máximo prestigio dentro del ámbito jurídico, técnico y económico, especializados en la materia objeto del conflicto. Además, en la Corte Española de Arbitraje impulsamos el  desarrollo del arbitraje técnico, colaborando con los principales colegios profesionales españoles.

  • Eficacia.

Los laudos arbitrales son ejecutables en el extranjero, en los mas de 120 paises signatarios del Convenio de Nueva York. A través del arbitraje, se propicia el cumplimiento voluntario del laudo por la propia calidad del laudo, constituyéndo éste, no osbtante, titulo ejecutivo que abre el proceso de ejecución judicial.

La acción de anulación frente al laudo solo cabe por motivos muy tasados.

  • Confidencialidad.

A través del arbitraje se proporciona un acceso a la justicia sencillo, potenciando la comunicación y el entendimiento entre las partes. Todo el procedimiento se desarrolla en un marco de máxima confidencialidad, preservando la reputación corporativa, cualquiera que sea el sector de actividad y ámbito geográfico de las empresas en conflicto. Con ello se consigue la protección de los secretos industriales o comerciales o cualquier tipo de conocimiento no patentable.

  • Máxima seguridad jurídica.
      • Jurisdicción neutral en el ámbito de la contratación internacional.
      • Marco supraregional para la resolución de las controversias entre las empresas.
      • Panel de árbitros abierto en el que se integran profesionales del máximo prestigio del ámbito jurídico, técnico y económico.
      • Procedimiento de designación de árbitros dotado de las máximas garantías de objetividad y trasparencia.   
      • Control previo del laudo arbitral y con valoración ex ante y ex post de la calidad de la función arbitral.

Procedimiento arbitral: rápido y sencillo.

  • Inicio:

El procedimiento arbitral se inicia con un escrito de solicitud de arbitraje que incluirá los datos de demandante y demandado, breve descripción de la controversia, pretensiones y cuantía, negocio jurídico que fundamente la controversia, convenio arbitral y propuesta del tipo de arbitraje, árbitros, idioma, lugar y normativa aplicable. Si notificada la solicitud,  el demandado no se personare o formulare excepción, la Corte hará una revisión prima facie de la existencia del convenio arbitral. Si no está convencida de su existencia, el procedimiento continuará solo si la parte actora se opusiese a su finalización. Nombrados los árbitros, éstos convocarán a las partes a una comparecencia cuyo objeto será levantar el “Acta de Misión” que recogerá: Identidades  de árbitros y partes, exposición sumaria de las pretensiones y determinación de los términos y alcance de la controversia, idioma, lugar, tipo de arbitraje y reglas aplicables al procedimiento. Salvo acuerdo en contrario, las provisiones se pagarán a partes iguales. Si una parte no desembolsa su provisión, la Corte informará a la otra parte para que pueda realizar el mismo si lo estima oportuno.

  • Nombramiento de los Árbitros:

Si no hay acuerdo sobre el número e identidad de todos los árbitros, la Corte designará un único árbitro, salvo cuando estime que por la naturaleza y circunstancias se requiera un colegio arbitral (3 miembros) que serán designados por la Corte (salvo que esta, de oficio o a petición conjunta de las partes) estime procedente la designación por cada una de las partes de un árbitro, y estos al tercero. Para el procedimiento de designación de la Corte, se confeccionará una lista con varios candidatos, que las partes numerarán por preferencia o tacharán de la lista. La Corte elegirá a aquel candidato que no habiendo sido tachado, haya sido preferido por ambas partes. En caso de empate o imposibilidad, el árbitro será nombrado libremente por la Corte, según su criterio.

  •  Lugar:

Salvo acuerdo en contrario de las partes, el lugar será la sede de la Corte Española de Arbitraje.

  •  Idioma:

Salvo acuerdo en contrario de las partes, será el empleado en la redacción del convenio arbitral. Si la redacción está en varios idiomas, y salvo que aquel disponga la instrucción en más de un idioma, lo decidirán las partes de mutuo acuerdo y en su defecto lo decidirá la Corte.

  •  Laudo:

La Corte revisará el laudo con anterioridad a la redacción definitiva y firma, pudiendo efectuar modificaciones formales con respeto a la libertad de decisión de los árbitros, llamar su atención sobre aspectos relacionados con el fondo de la controversia y las costas. Se fijarán en el laudo final y comprenderán los derechos de admisión y administración de la corte, honorarios de árbitros, de peritos, gastos razonables de la defensa del arbitraje, asesoramiento o representación de las partes y demás gastos originados en el procedimiento previa justificación. Excepto si hubiere acuerdo en contrario, el árbitro podrá justificar basándose en el principio de que la condena refleja proporcionalmente el éxito y fracaso de las pretensiones de las partes (salvo que atendiendo a las circunstancias particulares los árbitros lo consideren inapropiado). La Corte los fijará con arreglo a la tabla del Anexo II, teniendo en cuenta el tiempo, complejidad y otras circunstancias relevantes (en particular  la conclusión anticipada).

  •  Particularidades:
    • Acumulación de procedimientos: A instancia de parte, la Corte podrá acumular a un arbitraje ya en curso (ante las mismas partes, regido por el mismo procedimiento y pendiente de resolución) una nueva solicitud de arbitraje teniendo en cuenta su naturaleza, conexión y el estado en que se hallen.
    • Procedimiento abreviado: Procesos en que la cuantía total sea inferior a 300.000 euros o cuando las partes lo hayan acordado (sin perjuicio de que la Corte decida seguir un procedimiento ordinario si aprecia circunstancias que bajo su criterio lo hace conveniente). Entre sus peculiaridades el plazo para dictar laudo se reduce a 3 meses y no cabe prorroga.
    • Procedimiento rápido: Se aplica a procesos que por su cuantía mínima y sencillez se acuerde por la Corte y no concurrieren circunstancias que a su juicio hicieren conveniente la utilización de otro procedimiento (en particular arbitrajes sobre arrendamientos).  La característica esencial es la utilización de plazos muy reducidos.
    • Árbitro de urgencia: Tiene funciones para decidir la solicitud de medidas urgentes cuando el tribunal arbitral aún no está constituido (previa audiencia de las partes) y cesará de su cargo cuando se constituya el tribunal arbitral.
    • Segunda instancia arbitral: Se establece para aquellos supuestos en que las partes lo acordaron en la clausula arbitral o posteriormente mediante acuerdo. Se trata de una apelación del laudo (previo a la eventual acción de anulación) en la que (i) deberán alegarse los motivos de anulación del mismo y pudiendo también (ii) perseguirse la revocación del laudo pretendiendo que en su lugar se dicte otro favorable al recurrente, mediante un nuevo examen de las actuaciones y conforme a la prueba que se practique ante el tribunal de apelación.
  • Ademas, en la Corte Española de Arbitraje, la tramitación de todo el procedimiento arbitral es on-line, ofreciendo instalaciones dotadas del más alto nivel de equipamiento técnico.