El director de la Representación de la CE en España reclama una mayor integración para hacer frente a los riesgos geopolíticos

  • Daniel Calleja ha intervenido en la Comisión de Asuntos Europeos de la Cámara de España para defender que Europa está trabajando en su independencia, que pasa por un nuevo modelo de crecimiento basado en la integración con un Mercado Único, la autonomía estratégica, y el liderazgo industrial. 

Madrid, 19/03/2026.- El director de la Representación de la Comisión Europea en España, Daniel Calleja, ha defendido ante la Comisión de Asuntos Europeos de Cámara de Comercio de España, que el modelo de crecimiento europeo se ha agotado. Para ser independiente, Europa necesita una mayor integración, comenzando por el Mercado Único; autonomía estratégica, alianzas comerciales, y liderazgo industrial. “Europa debe encontrar su sitio: si no nos unimos, seremos siempre dependientes de otros”, ha asegurado Calleja, antes de ofrecer un análisis profundo de los retos que afronta la UE y de las reformas que deben implantarse y que marcarán el futuro. 

La transformación del orden geopolítico, las tensiones globales y el rápido avance tecnológico han obligado a la Unión Europea a replantear su modelo económico y su capacidad de actuación. Calleja ha recordado que el crecimiento europeo de las últimas décadas se apoyó en pilares externos: la defensa proporcionada por Estados Unidos, la energía barata procedente de Rusia y la manufactura de China. Esa ecuación se ha roto y obliga a Europa a redefinir sus bases productivas y su autonomía estratégica, “debemos reducir dependencias y acelerar la unión política e industrial. Si no actuamos ahora, otros marcarán el paso”, afirmó. 

El director de la Representación de la Comisión Europea en España ha comenzado por recordar el enorme coste que supone la fragmentación persistente del Mercado Único europeo, y en el que las barreras actuales equivalen a aranceles del 44% sobre bienes y del 110% sobre servicios. Daniel Calleja también explicó también que la pérdida de competitividad europea frente a Estados Unidos se explica por el retraso europeo en materia de digitalización, innovación, y conectividad. A ello se suman carencias persistentes como un sector financiero fragmentado y una unión energética incompleta.

Además, Calleja ha defendido que Europa debe reforzar su base industrial si quiere competir en las grandes cadenas de valor globales. El objetivo de Bruselas es que el peso de la industria en el PIB europeo pase de representar el 14,3% al 20% en 2035; una ambición que requerirá garantizar mercados abiertos para las materias primas críticas. En este sentido, ha insistido en que Europa debe seguir abriéndose al mundo con inteligencia estratégica, y manteniendo e incrementando acuerdos económicos con 79 países. El representante de la Comisión Europea en España también ha destacado que uno de los instrumentos más transformadores para el tejido económico, es el llamado nuevo « Régimen 28», que permitirá a las empresas operar bajo un marco jurídico uniforme, paralelo a los 27 sistemas nacionales. Finalmente, otro punto clave para el futuro de Europa, es la arquitectura financiera. Daniel Calleja ha subrayado que Europa no dispone aún de vehículos integrados para canalizar el ahorro privado hacia inversión productiva, innovación y transición tecnológica. La aprobación de la Unión de Ahorro e Inversiones podría ser el primer paso hacia un verdadero Mercado Único de Capitales y permitiría financiar mejor a pymes, startups y grandes proyectos industriales.