El mercado laboral cierra 2025 con niveles de ocupación en máximos históricos

La tasa de paro se sitúa en el 9,9%, tras descender 0,5 puntos respecto al trimestre anterior (-136.100 personas desempleadas). Por primera vez por debajo del umbral del 10% desde antes de la crisis financiera
La ocupación aumenta en 76.200 personas en el cuarto trimestre (+0,3%) y alcanza los 22.463.300 ocupados, el nivel más elevado de la serie histórica
Según las Previsiones Económicas de la Cámara de Comercio de España, en 2026 se crearían alrededor de 385.000 nuevos puestos de trabajo, lo que confirma la solidez del mercado laboral
El sector servicios volvió a liderar la creación de empleo en los últimos 12 meses, con 369.900 nuevos ocupados
Consolidar un entorno estable, predecible y competitivo, junto con una revisión profunda de los costes asociados al empleo y la contratación y el impulso a la inversión productiva, resulta clave para sostener el crecimiento del empleo en el medio plazo
Madrid, 27/01/26-. La Encuesta de Población Activa (EPA) correspondiente al cuarto trimestre de 2025 refleja un comportamiento especialmente favorable del mercado laboral español al cierre de año, alcanzando máximos históricos de ocupación. El número de ocupados se situó en 22.463.300 personas, lo que supone un aumento trimestral del 0,3% (+76.200 personas) y un crecimiento interanual del 2,8% (+605.400 personas).
La evolución del empleo en el trimestre estuvo marcada por una contribución predominante del sector público, responsable de la creación de 108.700 puestos de trabajo, frente a la reducción registrada en el sector privado (-32.500 personas).
No obstante, en términos interanuales, el crecimiento del empleo continúa apoyándose de forma mayoritaria en el sector privado, que concentró 555.300 de los nuevos ocupados, frente a 50.100 en el sector público.
Por ramas de actividad, el sector servicios volvió a liderar la creación de empleo en los últimos doce meses, con 369.900 nuevos ocupados.
El empleo asalariado aumentó en 51.300 personas en el cuarto trimestre (+0,3%), destacando el avance de las contrataciones indefinidas (+127.900), que compensó ampliamente el descenso de los contratos temporales (-76.500). Por su parte, el trabajo por cuenta propia registró un incremento trimestral del 0,7% (+22.300 personas). En términos interanuales, ambas modalidades presentaron una evolución positiva, con crecimientos del 3,1% entre los asalariados y del 1,1% entre los autónomos.
La población activa se redujo en 59.900 personas en el cuarto trimestre (-0,2%), hasta situarse en 24.940.400 personas. En comparación interanual, aumentó un 2,0% (+487.100 personas), con una aportación prácticamente equilibrada entre población española y extranjera. Por su parte, el número de personas inactivas ascendió a 17.374.900, manteniéndose prácticamente estable en el conjunto de 2025 (+0,1% interanual). Concretamente, la población española inactiva descendió un 0,5%, mientras que la extranjera inactiva aumentó un 5,2%, hasta sumar 1.902.300 personas.
El número de personas desempleadas descendió en 136.100 respecto al trimestre anterior (-5,2%) y en 118.400 en términos interanuales (-4,5%), situándose en 2.477.100 personas. Como resultado, la tasa de paro se redujo hasta el 9,9%, 0,5 puntos menos que en el trimestre previo, alcanzando un registro históricamente bajo y reforzando la tendencia de mejora sostenida del mercado laboral.
En el ámbito de los hogares, el número de familias con todos sus miembros activos en paro se redujo en 18.500 en el cuarto trimestre (-2,4%), hasta situarse en 772.300 hogares, prolongando la moderada pero constante senda de reducción observada a lo largo del año.
Perspectivas
Los datos del mercado laboral del cuarto trimestre de 2025 reflejan un positivo cierre de año, con una tasa de paro por debajo del 10% y niveles de ocupación en máximos históricos. El empleo mantiene una tasa de crecimiento interanual sólida, lo que confirma la fortaleza del mercado de trabajo español y la continuidad del proceso de creación de empleo tras varios años de expansión sostenida.
De acuerdo con las Previsiones Económicas de la Cámara de Comercio de España (noviembre de 2025), la economía española afronta 2026 con un crecimiento más contenido, próximo al 2%, tras varios años de fuerte expansión, si bien continuarán creándose alrededor de 385.000 nuevos puestos de trabajo durante el actual ejercicio.
Este escenario se apoya en un marco macroeconómico más exigente, en el que la capacidad de sostener la creación de empleo dependerá en mayor medida de factores estructurales, de la evolución de la inversión y de los avances en productividad. No en vano, el entorno internacional continúa marcado por un elevado grado de incertidumbre, asociado a la reconfiguración del orden geopolítico, al debilitamiento de los mecanismos multilaterales y al crecimiento moderado de los principales socios comerciales de España. Aunque algunos riesgos se han atenuado en los últimos meses, estos factores siguen condicionando las perspectivas económicas y las decisiones de inversión y contratación.
En el ámbito interno, la economía española afronta 2026 con un margen de maniobra fiscal más limitado, en un contexto de presupuestos prorrogados, progresivo agotamiento de los fondos europeos y retorno de las reglas fiscales europeas. Este marco refuerza la necesidad de avanzar en reformas que impulsen el potencial de crecimiento y permitan sostener la creación de empleo en el medio plazo.
Desde la óptica empresarial, la Encuesta de Perspectivas Empresariales 2026, elaborada por la Cámara de Comercio de España en colaboración con Eurocámaras, refleja un tono claramente positivo en relación con la evolución del empleo en el presente ejercicio, con un saldo de expectativas de 23,3 puntos (diferencia entre el porcentaje de empresas que prevé aumento del empleo en 2026 y el que espera disminución), muy superior al registrado en la Unión Europea y la zona euro. No obstante, las empresas identifican cuestiones laborales como los principales factores que condicionarán su actividad en 2026: los costes laborales, señalados por el 66,4% de las empresas como su principal preocupación, junto con la escasez de personal cualificado (48,5%).
En este contexto, resulta imprescindible el enfoque estructural de la política económica que permita consolidar los avances logrados en el mercado laboral. Para ello, es prioritario actuar sobre los elementos que inciden en la calidad, estabilidad y productividad del empleo, mejorando la adecuación de la formación profesional y universitaria a las necesidades reales del tejido productivo, reforzando la evaluación de las políticas activas de empleo, y simplificando los procedimientos que dificultan la contratación y la transición hacia el empleo.
Asimismo, el marco regulatorio y fiscal debe contribuir de forma más decidida a mejorar la competitividad empresarial, a través de una administración más ágil y predecible, una revisión profunda de los costes asociados al empleo y la contratación, y el impulso a la inversión productiva, elementos clave para sostener la creación de empleo de calidad.
En definitiva, el mercado laboral español cierra 2025 con una favorable evolución y sin señales de agotamiento en términos de empleo, aunque afronta los próximos trimestres condicionado por retos estructurales persistentes y por un contexto económico más complejo. Consolidar los avances alcanzados exigirá reducir los costes y cuellos de botella asociados a la contratación, mejorar la calidad del empleo y garantizar un entorno estable, predecible y competitivo que estimule la inversión y la generación de puestos de trabajo.